
Facebook viral | “El sabio no atesora. Cuanto más ayuda a los demás, más se beneficia. Cuanto más da a los demás, más obtiene para él”. Este pensamiento del filósofo Lao-Tse, uno de los más importantes de la cultura china, parece describir a la perfección la historia de vida de Dale Schroeder, un sencillo carpintero estadounidense que marcó la vida de decenas de personas con un acto de grandeza que hoy es recordado a 14 años de su muerte.
Natural de Iowa, Schroeder tuvo una vida tranquila y solitaria. Nunca se casó. Nunca tuvo hijos. Creció pobre y jamás perdió su condición de hombre humilde. Trabajó por casi 70 años en una carpintería y sus únicas propiedades fueron una vieja camioneta oxidada y alguna que otra prenda de vestir.
Pese a que desarrolló un estilo de vida modesto, acumuló cerca de US$3 millones en ahorros producto de sus varias décadas de trabajo entre maderas, clavos y tablas. Sin descendientes a quienes heredar, Schroeder tenía claro que su dinero debía ser destinado para ayudar a niños y jóvenes necesitados.
En 2005, después de su muerte, su deseo se hizo realidad, y una parte de sus ahorros se destinó a un fondo de becas universitarias que permitió a 33 personas estudiar una carrera sin costo alguno.
“(Dale Schroeder) quería ayudar a los niños que eran como él y que probablemente no tendrían la oportunidad de ir a la universidad si no fuera por su regalo”, indicó Steve Nielsen, amigo del carpintero, en declaraciones para KCCI.
Emotivo encuentro
Catorce años después de la muerte del hombre al que nunca conocieron, las personas que fueron beneficiadas con las becas se reunieron para conversar sobre el gesto que tuvo el carpintero con cada una de ellas.
Los autodenominados Dale’s Kids (Los hijos de Dale) terminaron sus estudios sin deudas y hoy desarrollan su profesión en diferentes sectores de la sociedad.
“Lo único que pedimos es que paguen. No puedes devolver, porque Dale se ha ido, pero puedes recordarlo y emularlo”, comentó Nielsen, quien además dijo sentirse “orgulloso” de haber sido considerado por el solidario Dale como uno de sus mejores amigos en la vida.










